Inteligencia artificial: “hic sunt dracones”

En las cartas náuticas de la antigüedad, más allá de las tierras conocidas, se dibujaban seres monstruosos e imposibles acompañados de la leyenda Hic sunt dracones (aquí hay monstruos) indicando a los navegantes que a partir de ese meridiano era tierra ignota, que toda navegación más allá era, a la vez, pionera y bajo su responsabilidad.

Hablando de computación llamamos Inteligencia Artificial  a un conjunto de técnicas capaces de hacer “aprender” a un programa acerca de determinadas cosas. En esta determinación podemos incluir tareas tan variadas como el análisis de imágenes para diagnóstico médico, análisis de los correos electrónicos para filtro de spam, finanzas, procesos de optimización del tráfico rodado, y un larguísimo etcétera que sale del propósito de este artículo.

Artificial Narrow Inteligence

Al conjunto de las inteligencias artificiales actuales, desconectadas unas de otras, y dedicadas cada una a su tarea le llamamos ANI, acrónimo inglés de inteligencia artificial estrecha (o reducido). Este es el tipo de inteligencia que puede, de facto lo hace, facilitarnos la vida, o, simplemente acelerar nuestros procesos.

Es decir, dedicamos un programa a aprender de las entradas que le proporcionamos, proceso que hacemos mediante el  “entrenamiento” y haciéndole saber que a partir de lo que le suministramos, esperamos tal resultado.

La base matemática que sustenta ese proceso de aprendizaje está basada, generalmente, en derivadas, capaces de almacenar datos las condiciones cambiantes tanto de entrada como la salida que esperamos obtener. Curiosamente es difícil incluso para el creador de la supuesta inteligencia seguir la lógica que ha desarrollado el programa para proporcionar los datos correctos. En otras palabras, hemos descubierto la forma para que ciertos procesos aprendan aunque no sepamos bien cómo lo hacen. Este es el principio.

Imagen creada por inteligencia artificial
Imagen creada por una inteligencia artificial

Artificial General Inteligence

En un futuro próximo se cree que podemos entrenar a una inteligencia artificial para establecer, con su propia lógica, otras inteligencias artificiales. Este escenario sería propio de una AGI, acrónimo inglés de inteligencia artificial general. Suponemos que aún en este punto, una inteligencia artificial no sería capaz de tomar consciencia de su existencia. Y en este punto su lógica sería muy complicada de seguir, o, expresado de otra forma, muy pocas personas serán capaces de argumentar sus procesos de forma comprensible para los comunes de los mortales.

Imagen de la pelicula “Ex machina”

Artificial Super Inteligence

La verdad: No tenemos ni idea de cómo será este tipo de inteligencia, tan solo podemos intuirla, pero tendemos a lo inevitable ¿Por qué no aprovechar la supercomputación mediante un implante?

En este punto deberíamos ser ayudados por filósofos, pues los límites técnicos, tal vez, deban tener unos límites éticos y morales ya que nos hallamos ante una paradoja tal como la del barco de Teseo o de continuar así ¿en qué momento dejaremos de ser humanos? los que no tengan acceso a esa tecnología ¿serán más o menos humanos al ser menos eficientes?

En este momento me gustaría que vierais el video de Oliver Nabani acerca de las Super Inteligencias Artificiales.

Saludos.

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